En blanco

29 Nov



La obsesión frente al folio en blanco ha sido siempre uno de los temores más recurrentes de los escritores en todos los tiempos. Pero, ¿qué pasa cuándo ocurre al contrario? ¿Cuándo tienes tantas cosas que decir y tantas vías posibles y te paras los pies a ti mismo?
Blog, Facebook, Twitter, Tumblr, FlickR, Instagram, Whatsapp, Foursquare… ponen al alcance de nuestra mano la expresión inmediata de nuestros sentimientos y emociones en tiempo real; todo lo bueno y todo lo malo que nos ocurre en cada instante. Una sobreexposición aceptada de nuestras vidas personales y profesionales que, muy a menudo, llega a ser difícil de controlar, una vez se ha convertido en tics rutinarios.

¿Y si siguiendo esa tónica, un día tras otro, poco a poco, decides ahorrarte los comentarios ante ciertas situaciones, contenerte para no caer en la crítica fácil, borrar tuits que estaban a punto de lanzarse, dejar de compartir tu estado de ánimo…? Porque crees que es inmerecido, porque no debes, porque no quieres.
De otra forma, pero vuelve el miedo del comunicador, aun con la certeza de que puede ser rellenado en el momento menos pensado con lo que realmente se te pasa por la cabeza, cómo te sientes, qué quieres, cómo ves las cosas, cuál es tu verdad…

A veces, solo a veces, desearía ser un trol.
Seguro que no sienten desasosiego ante un folio en blanco.

9 comentarios to “En blanco”

  1. Sammy 29 noviembre, 2011 a 8:12 pm #

    ¡Cariño mío! Te voy a decir una cosa: desde que me muerdo menos la lengua (en twitter y en el blog) creo que soy mas feliz, o por lo menos me siento mas tranquila. Está bien decir lo que piensas de vez en cuando, pero sin llegar a ser tóxico, como puede ser un troll de esos que ni dan la cara. La critica es buena, ayuda (creo que este consejo te vuelve, creo que fue tuyo ;D).
    Lo dicho, que menos “reputación” y “que diran” y mas decir lo que piensas, que hay que desahogarse de cuando en cuando :D

    • Inma Ferragud 29 noviembre, 2011 a 8:27 pm #

      Pero fíjate que mi reflexión no es tanto por la reputación ni el qué dirán… porque eso es inevitable y no invierto ni un segundo de mi tiempo en ello. De eso sí estamos curados de espanto y hace mucho!
      Más bien es algo personal, conmigo misma. Me gusta dormir con la conciencia tranquila.
      A pesar del desasosiego… ;)

  2. Diana Serrano (@Carlomami) 29 noviembre, 2011 a 11:08 pm #

    Inma con el exceso de folios en los que plasmar tus ideas te has vuelto tímida? No hay peor atadura que la autoimpuesta….libérate!

    • Inma Ferragud 29 noviembre, 2011 a 11:30 pm #

      Con el exceso de medios, me he vuelto… me he vuelto a mirar los folios escritos ;)
      No hay ataduras posibles y menos en Internet. Es un pensamiento en voz alta ante situaciones que ocurren día a día, que nada tienen que ver con la autocensura, sino todo lo contrario: con el exceso.
      Gracias por pasarte por mi blog, Diana. Bienvenida aquí también!

  3. Javier de Diego (@jdediegomk) 30 noviembre, 2011 a 1:31 pm #

    Hola Inma.
    Me has dado que pensar…
    Todos nos vendemos, mal que bien. Antes actuábamos en la calle, en la panadería, en el cine, en el bar… Ahora lo hacemos en Linkedin, en Facebook, en Twitter…
    Tenemos tiempo para escribir, corregir, incluir sonrisitas (por si no está clara la ironía).
    No creo que el error sea en morderte la lengua o no enviar un tuit o cortarte en hacer un comentario. El error estaría en, si esas palabras tuyas han molestado a alguien, no disculparte por ello.
    Nadie pide perdon porque todos nos sentimos superiores frente al teclado. Nuestro blog es el mejor de todos, nuestro TL es el mejor del mundo mundial, nuestros amigos de FB son los más fieles…
    Como dice Sammy, estoy feliz escribiendo estas palabras, y si a alguien le molestan, que me lo diga, sin rencores, sin acritud, sin mala ralea.
    Siempre tendremos tiempo de mandarle al carajo. :) (¿se notó la ironía?)

    • Inma Ferragud 30 noviembre, 2011 a 1:54 pm #

      Gracias por tu aportación, Javier! A mí es que me encantan reflexionar en voz alta ;)
      Las “normas”, en todo caso, están para saltárselas.
      Saludos!

      • Sammy 30 noviembre, 2011 a 2:03 pm #

        “Reflexionar en voz alta”, una de mis actividades favoritas. Y como he comentado alguna vez en el blog, gracias a el y a twitter, mis amigas son mas felices de no tener que oír las mismas chapadas una y otra vez ;)

        Y totalmente de acuerdo Javier: si te ofende lo que digo puedes decirmelo o dejar de leerme, la opción está en tus manos ;)

  4. Semiciudadano 30 noviembre, 2011 a 3:38 pm #

    Eterna duda. Está claro que hay que ir midiendo. Lo ideal, dosificar y utilizar recursos (imposible vivir sin ironía). Pero se puede conseguir una identidad donde convivan la educación y la honestidad crítica. Tú lo haces.

    • Inma Ferragud 30 noviembre, 2011 a 4:15 pm #

      Tú es que me ves con muy buenos ojos ;)
      Gracias, Rober! Abrazo

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